En el programa «El Estandarte», Alfonso MartÃnez y Juan Abellán, vocales y hermanos de la CofradÃa del SantÃsimo Cristo de la Buena Muerte, compartieron los detalles y la profunda espiritualidad que rodea a sus preparativos para la próxima Semana Santa. Ambos recalcaron que la labor de la hermandad no es «flor de un dÃa», sino un trabajo de organización y convivencia que se extiende durante todo el año.
Más que una procesión: Un calendario de fe
Aunque el Miércoles Santo es el eje central, la cofradÃa desarrolla múltiples actividades para fortalecer la fe y la hermandad. Entre los actos destacados se encuentran la misa de difuntos, celebrada recientemente, y la Hora Santa programada para el próximo 25 de marzo en su parroquia, un acto Ãntimo para reforzar la espiritualidad.
Asimismo, mencionaron el Auto Sacramental de don Manuel Muñoz Hidalgo, una seña de identidad de la cofradÃa que, aunque se representa en noviembre, sirve como pistoletazo de salida para sus actividades anuales. Este año, los vecinos también pueden disfrutar de un diorama visual en la iglesia de Campoamor, que representa fielmente la procesión de la hermandad a escala.
La sobriedad del Miércoles Santo
La Procesión del Silencio, que recorre las calles de Alcantarilla el Miércoles Santo a partir de las 22:00 horas, se define por el respeto, la penitencia y el recogimiento. Con cerca de 300 participantes, la procesión incluye diversas secciones: desde el tercio infantil, que representa el futuro de la hermandad, hasta el tercio de mujeres y los penitentes encadenados, que procesionan en estricto silencio y austeridad.
El trono, una obra sobria de madera realizada por los hermanos Noguera en 1996, porta al Cristo en un calvario adornado con flores rojas y lirios morados, iluminado únicamente por cuatro faroles. El ambiente se completa con el sonido de un piquete de tambores sordos, cuyo ritmo monótono invita a la reflexión y avisa de la llegada del Señor.
La Estación Penitencial de las Siete Palabras
Una de las citas más especiales y que ha ganado peso en los últimos años es la Estación Penitencial de las Siete Palabras, que tiene lugar en la madrugada del Jueves al Viernes Santo (1:30 h). En este acto, el Cristo de la Buena Muerte es portado a hombros por el barrio de Campoamor y Vistabella. No es una procesión al uso: no hay caramelos ni nazarenos de fila, sino una reflexión sobre las últimas siete palabras de Jesús en la cruz, acompañada por el sonido de una campana que marca el silencio.
Hacia el Interés TurÃstico Nacional
Durante la entrevista, se destacó el esfuerzo de la Junta de Hermandades para que la Semana Santa de Alcantarilla sea declarada de Interés TurÃstico Nacional. Para lograrlo, los invitados enfatizaron la importancia de la seriedad y la disciplina en la calle, asà como la necesidad de atraer a la gente joven para asegurar el relevo generacional y mantener viva la espiritualidad frente a una sociedad cada vez más laica.
Finalmente, realizaron una invitación abierta a todo el mundo para visitar Alcantarilla y vivir de cerca estos momentos de «emoción a flor de piel», especialmente la recogida del Cristo en la iglesia, donde la Virgen de la Cruz sale al portal para recibir a su hijo bajo los sones del himno de la cofradÃa.

