Francis García y el renacer de la seda en Murcia: Una tradición que se resiste a desaparecer. – Radio Sintonia

Como cada año, nuestro amigo Francis, fiel a la tradición, nos de la cría del gusano de seda, técnicamente conocido como Bombyx mori, tradición que sigue latiendo con fuerza en el corazón de Murcia. Lo que antaño fue un motor económico fundamental para la región, hoy sobrevive gracias a la pasión de aficionados como Francis, quien mantiene viva una tradición que conecta el pasado huertano con las nuevas generaciones.

Murcia: Tierra de moreras y seda

La estrecha relación de Murcia con la seda no es casualidad. A finales del siglo XIX y principios del XX, la región se consolidó como uno de los epicentros de esta industria en España. Las calles y pedanías están repletas de moreras debido a que, en aquella época, se entregaban «simientes» (huevos) a los huertanos para que criasen los gusanos en sus casas y luego entregaran los capullos para la extracción de la seda.

Hoy en día, el IMIDA (Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental) continúa estudiando y promocionando la morera, manteniendo a Murcia como un referente en el sector.

El ciclo de vida: De la eclosión al capullo

La crianza de estos animales, que Francis define como una «afición» más que un negocio, sigue un protocolo meticuloso que dura entre 30 y 45 días:

  1. El Huevo: Se recomienda guardarlos en el frigorífico (envueltos en papel de cocina) desde diciembre para evitar que eclosionen antes de que las moreras tengan hojas. Una vez sacados, nacen en unos 15-20 días.
  2. La Larva (Oruga): Aunque popularmente se les llama gusanos, son realmente orugas que llegan a medir entre 7 y 9 cm. Durante esta fase, su única misión es comer hojas de morera sin parar.
  3. La Muda: Los gusanos pasan por unos cinco o seis periodos de muda de piel. En este tiempo se quedan quietos, como estatuas, lo que a menudo asusta a los principiantes que piensan que han muerto.
  4. El Capullo y la Mariposa: Una vez completado el crecimiento, tejen su capullo. Si se permite que el ciclo termine, emerge una mariposa (o polilla) que no tiene boca, ya que su único fin es procrear y muere en unos 7 a 10 días.

El desafío de la seda natural

La producción de seda es una labor titánica. Para obtener tan solo un kilogramo de seda, se necesitan aproximadamente 6.000 capullos. Además, para extraer el hilo continuo (que puede ser de color blanco, amarillo o incluso verde y rosa), el capullo no debe ser perforado por la mariposa, por lo que tradicionalmente se introducían en agua hirviendo para hilar el hilo fino.

Cuidado y curiosidades para nuevos criadores

Francis destaca que el gusano de seda no existe en libertad; depende totalmente del cuidado humano tras siglos de domesticación. Para quienes deseen iniciarse, ofrece algunos consejos clave:

  • Alimentación: Deben comer hojas frescas de morera diariamente. Las hojas se pueden conservar en el frigorífico hasta una semana, pero nunca deben dárseles mojadas.
  • Temperatura: Lo ideal es mantenerlos entre 22 y 25 grados; el calor excesivo puede matarlos.
  • Higiene: Es vital limpiar la caja y retirar las hojas secas para evitar enfermedades y permitir que los ejemplares más pequeños alcancen la comida.

Más allá del hilo: Cosmética y educación

La tradición se está adaptando a los nuevos tiempos. En el ámbito educativo, los colegios utilizan los gusanos para enseñar a los niños sobre la responsabilidad y el ciclo de la vida, funcionando como un «Tamagotchi» real que requiere constancia y cuidados.

Incluso se exploran aplicaciones en cosmética, utilizando la sericina del capullo para limpiezas faciales, y se debate sobre su alto valor nutritivo (proteínas y vitaminas) en la gastronomía de otras culturas, aunque en Murcia sigue siendo, ante todo, un legado cultural que se intercambia en grupos de redes sociales para asegurar que el «hilo de oro» nunca se corte

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