El programa mensual, espacio «Espacio 25» de Radio Sintonía, impulsado por la Concejalía de Bienestar Social, Familia y Mujer, contó con la presencia de la Escuela de Artes Marciales Kenkyo . El equipo, liderado por Guillermo García (Sexto Dan de Jujitsu japonés), compartió su experiencia tras impartir un taller de defensa personal para mujeres del Centro de Atención Especializada a Víctimas de Violencia de Género del Ayuntamiento de Alcantarilla.

¿Qué es el Jujitsu Japonés?

Kenkyo Doyo, con sede en Cabezo de Torres, Murcia, promueve el Jiu Jistu japonés, un arte marcial histórico utilizado originalmente en guerras que hoy se adapta a la autodefensa moderna. A diferencia de otras disciplinas, este arte combina golpes al cuerpo (atemi) para generar reacciones que permiten desequilibrar al oponente.

Para las mujeres, la formación no se centra en la fuerza bruta, sino en la técnica:

  • Aprovechar la fuerza del agresor para vencerlo.
  • Golpear zonas vulnerables (genitales, cara, cuello) para provocar un encogimiento del agresor.
  • Uso de kyusho (puntos sensibles del cuerpo) que pueden entumecer una zona y permitir la huida.

Más que técnica: Una red de apoyo

Para sus instructores —Diana Pérez (psicóloga y fisioterapeuta), Ana Pozuelo y Víctor Marín— el «dojo» es mucho más que un lugar de entrenamiento; es una segunda familia y un hogar. Diana destaca que el primer paso ante el riesgo es pedir ayuda, ya que contar con una red de apoyo es la herramienta principal para salir de la vulnerabilidad.

Las artes marciales aportan templanza, disciplina y confianza. Ana Pozuelo explica cómo el entrenamiento le ha permitido caminar con seguridad, con la cabeza alta y siempre alerta, transmitiendo una postura que puede disuadir a posibles agresores.

Estrategias ante una agresión real

La filosofía de Kenkyo Dojo es clara: «la mejor defensa es no estar en el lugar». Los expertos sugieren:

  1. Prevención: Evitar distracciones como el móvil al caminar por la calle y mantener la vigilancia del perímetro.
  2. Actuar rápido: Si la agresión ocurre, el objetivo es golpear, empujar y correr.
  3. Priorizar la integridad: Ante un arma blanca o un robo de pertenencias, la recomendación es huir o entregar lo que se pide; la vida es lo más valioso.

Compromiso social contra la violencia

La iniciativa de estos cursos de defensa personal femenina nació en 2012, motivada por casos de violencia machista en la región. Desde entonces, la escuela ofrece talleres gratuitos coincidiendo con el Día Mundial de la Mujer y el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

El mensaje final para las mujeres es que se atrevan a probar, ya que el doyo es un entorno seguro donde encontrarán empatía y apoyo. Para los hombres, el llamado es a la empatía, la educación desde la base y la tolerancia cero ante comportamientos agresivos

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