Miguel Ángel Carreño, conocido universalmente como Micky, ha visitado recientemente los estudios de Radio Sintonía para repasar una trayectoria que lo sitúa como uno de los grandes precursores del rock en castellano. Con una energía que desafía el paso del tiempo, el artista recordó sus inicios en 1960 y su papel fundamental en las históricas matinales del Circo Price.
De Oriente Medio al Escenario del Price
Hijo de diplomático, Micky pasó parte de su juventud en el Líbano y Jordania, donde descubrió el rock and roll a través de las «sinfonolas». A su regreso a Madrid, su estilo único y sus movimientos eléctricos le valieron el apodo de «el hombre de goma» y la «anguilita». Su etapa con Micky y los Tonis marcó un precedente en el pop-rock nacional, llegando a compartir cartel con figuras como los Pekenikes o los Relámpagos. Además, Micky sugiere haber estado muy cerca del origen del nombre de Los Brincos, inspirado en un juguete de su infancia en Beirut.
Icono de la Música y el Cine de Culto
La carrera de Micky no se limita a los escenarios musicales; su paso por el séptimo arte dejó una huella imborrable con la película «Megatón Ye-Yé» (1965), considerada hoy una obra de culto. También participó en cintas junto a grandes figuras como Julio Iglesias en «La vida sigue igual» y Bruno Lomas en «Codo con codo».
En el ámbito musical, sus éxitos han traspasado fronteras:
- «Enséñame a cantar»: Con la que obtuvo el noveno puesto en Eurovisión 1977, un tema que aún hoy el público le pide repetir en sus directos.
- «El chico de la armónica»: Una balada cargada de sentimiento que incluso despertó el interés del Coronel Parker, manager de Elvis Presley, para ser grabada en América.
- «Bye Bye Fraulein»: Un «trallazo» que se convirtió en éxito en Alemania antes de triunfar plenamente en España.
Presente y Futuro: Rock and Roll Puro
A pesar de su extensa carrera, Micky no se detiene. Actualmente gira con su banda, Los Colosos, ofreciendo un espectáculo de rock and roll puro y duro. Además, el artista ha revelado que se encuentra trabajando en un libro importante sobre su legado, del cual mantiene estrictos detalles de confidencialidad, pero que promete ser un repaso exhaustivo por la historia de nuestra música.
Con la humildad de los grandes, Micky sigue reivindicando la autenticidad de las grabaciones analógicas y la actitud artesana del rock frente a la perfección tecnológica actual. Como bien dice una de sus canciones: «los viejos rockeros nunca morirán»




